El poder de un vestido es limitado pero no insignificante. El que nos pusimos la primera vez que, el que llevábamos en aquel momento cuando, el que no pudimos tener. Su sola visión puede conjurar un viaje en el tiempo. Vestidos de otra época y de ésta, vestidos como los que siendo pequeñas nos hicieron sentir mayores y que nos recuerdan cosas que nunca vivimos. Con los que quieres ser vista u ocultarte, o ambas cosas a la vez. Vestidos con los que salir a pasear sola, con tu perro, con tus amigas, o a dar de comer a los patos*. Con los que estar cómoda en el mundo. Quizá si existiese el vestido perfecto sería ése que un día te pones por la mañana para ir a trabajar y sigues llevando cuando sales a cenar y a bailar después, y no encaja del todo bien en ninguna de esas situaciones. Porque probablemente es el más especial y el que más se parece a ti.

*en todas las ciudades hay patos en alguna parte. Y siempre tienen hambre.

Editorial KLING
Editorial KLING
Editorial KLING

Velvet Floral Dress

Editorial KLING

Dolka Dots Dress

Editorial KLING

Wales Check Dress

Velvet Stripes Dress